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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Origen de los refranes: Cuando el río suena es porque piedras trae


Una madrugada sin sueños escuché de una voz que volaba por mi habitación "¿En qué circunstancias se habrán usado los refranes por primera vez? o sea, en que se haya dicho como parte de una conversación pero que encierre la enseñanza que conocemos" y mi mente maquinó.

 Según (un hombrecito multicolores dentro de la cabeza de) Paul Medina Trejo

Un viejo pescador viajante andaba siempre feliz solo pero también gustaba de la compañía. Con su barba cana crecida, su paciencia, su cara bonachona, con su gorrito para el sol y su caña de pescar hecha con sus manos, había sacado peces de ríos de todo el país. Con su cordel y su anzuelo había andado caminos olvidados y había hecho más de uno para otros.

"Los peces de río son los que tienen la mejor carne" solía decir. Y atribuía a esto que estos animales eran más tranquilos que los de mar. Dormía él muchas veces mientras esperaba a que picara alguno de estos bichos. Y había soñado siempre acunado consigo mismo mientras las aguas le cantaban. Según él, el mar es bullicioso y travieso pero siempre es uno. En cambio, en los ríos hay dos tipos: el de fondo fangoso y el pedregoso. Mientras que duerme tranquilo con el susurro suave del de fondo fangoso, el rumor de las piedras de río empujado por las aguas es siempre un poco perturbante. Uno es silencio y quietud, el otro es ruidoso aunque tranquilo.

Alguna vez, en alguno de sus viajes, el pescador viajante encontró de compañero de pesca a un hombre de mediana edad cuyo rostro no transmitía la tranquilidad que el pescador viajante consideraba necesaria. Lo alentó y el hombre le contó su historia que de pasado tenía poco: Embobado por la belleza de una mujer, se había casado pronto. Sin embargo, luego del arroz comenzó a llover sobre su matrimonio muchos rumores de la infidelidad de su mujer. Y enfrentado con todos defendió el hombre a su mujer, a su matrimonio y a su decisión.

-Bueno, hombre- dijo el viejito bonachón-, algunas veces no podemos conocer a las personas con tan poco tiempo. Es como cuando ves un río. Puedes ver si tiene en los bordes piedras o fango, pero no sabes qué hay en el fondo hasta que te quedas quieto y lo escuchas.
-Pero ¿la gente qué sabe? Ellos no la conocen...
-Usualmente, cuando una mujer es realmente buena oyes más rumores positivos o quizá no oigas ningún tipo de rumor. Es como cuando oyes un río con fondo de fango: es silencioso, tranquilizador. Pero cuando el río suena es porque piedras trae.

1 comentario:

Unknown dijo...

Muy interesante el relato del origen de este refran, ayuda a comprender como las masas se guian por frases cortas. Se podria decir que no nos gusta el rigor que el contexto de las ideas.

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