—¿Mata el silencio? —Júntate más. Tengo frío.
—El cobertor es muy pequeño.
—No, lo que pasa es que alguien es muy grande.
—Ya, déjalo.
—¿Y tú qué crees? ¿Mata el silencio?
—Creo que sí y que no.
—¿Cómo es eso?
—Ahora, por ejemplo, todo está en silencio y nos sirve para crear. Nacen pensamientos, discusiones, sentir, placer. Todo eso es bueno. Si no hubiera silencio justo ahora, no estaríamos acá.
—Claro, pero hace un momento no había silencio, justo cuando estabas sobre mí y también creábamos y había sentir y placer.
—Tienes razón.
—¿Crees que ya debamos entrar a la tienda?
—No, no. Mira la luna. Ya no está todo tan oscuro, ¿no?
—Tienes razón. Hey, por eso tienes frío: aún no te has puesto el polo.
—¿Tú crees que la luna nos envidie, como dicen los poetas?
—La verdad quien tiene envidia de ella soy yo que teniéndome junto a ti piensas en la luna.
—Me encanta cuando sonríes así.
—¿Tu crees que mucho amor…?
—¿…qué?
—¿Tu crees que mucho amor sea malo?
—Yo…





