Ah! Por Dios, qué puedo hacer
Si cuando me dejo oír, soy tonto
Cuando callo, acaso, un poco
Hay incluso mucho menos placer
Ah! Silencio, con tu sevicia,
Que callas lo que no sé qué decir
Usas mis nervios a tu servicio
Y a nadie puedo imbuir
No, no eres tú, silencio
Soy yo y mi torpeza
Mi individualismo y mi cabeza
Mi arrogancia y mi egoísmo
Por mí, por mí estoy solo
Pero quiero ser sólo para ella
Dime, Silencio, qué hago
Si hablo y alejo, tonto, a mi bella
Dame, Silencio, tú la respuesta
Dime cómo mirarla debo
Qué mano tomar, la zurda o la diestra
Que para esto experiencia no tengo
Dame un verso o algún soneto
Palabras que decirle a mi niña
Que digan sinceros cuánto lo siento
Cuánto lamento aquella riña
No dejes jamás que te digan que hay algo que no puedes hacer, ni un lugar al que no puedes ir. Lee, escribe.Vive.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
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