Amiga, cómo has cambiado. O así parece. Ya no pareces mirar con duda lo que te informan sino que acomodas a lo que sabes lo que te dicen sin protestar. Solíamos protestar. Poníamos a prueba lo que nos dictaban. ¿Aún lo haces? Pareces Vallejo con rimas intrincadas que solo entienden quienes se detienen a pensar. Son pocos, pero son. Pero son pocos nada más. Creas tú misma tu abismo entre los que saben y los que no: entre lo elevado y lo terrenal. Sin embargo, hasta pareces pedir a gritos igualdad. ¿Aún cuestionas lo que te enseñan antes de aceptarlo nada más? ahora, igual que antes Dice mucho, sabes. Pero ¿es verdad? Cuestiona, compara, ve y lee eso que te dicen que no. Entiéndelo por ti misma y juzga sin la mente de los demás. Recuerda, amiga: Todo --ismo es negativo. Que capitalismo, que modernismo, que liberalismo, que comunismo. Somos terrenales, mortales, para nosotros no funciona la totalidad. Nuestra cabeza está al centro del cuerpo como un alegoría de nuestra realidad. Las dos manos tienen las mismas distancias y nos sirven igual, aunque seamos mejores con una, sea cual sea. Siempre serán mejor las dos bien usadas que una intentando hacer el trabajo de ambas.
No dejes jamás que te digan que hay algo que no puedes hacer, ni un lugar al que no puedes ir. Lee, escribe.Vive.
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